Compras rebajadas
Una técnica exitosa y razonable, para lograr comprar barato, o más bien pagar menos de lo estipulado, es negociar con un encargado, dueño, supervisor, gerente o autoridad presente en el local de venta. Hay una realidad lógica a considerar, un empleado, por su carácter de dependiente, muchas veces no tiene la capacidad para rebajar precios ni brindar facilidades de pago.
Al momento de convertirse en un gurú de las compras, en un experto en comprar barato, es fundamental la información precisa, adecuada y oportuna. Un buen método para convencer al vendedor de lo conveniente que puede resultar para sí mismo el aceptar rebajar el precio de un producto, es comparar su precio con el precio de productos similares que presente el mercado. Esto quiere decir, simplemente, hacerle notar al vendedor las leyes del mercado, particularmente de competencia entre quienes ofrecen un producto. Puede buscarse en Internet e imprimirse las ofertas presentadas por otros vendedores. El mostrarle estas ofertas al vendedor puede influirlo a rebajar sus precios a fin de igualarlas o superarlas, de esta manera se podrá comprar barato casi extorsionando al vendedor.
Comprar barato pidiendo rebajas requiere un esfuerzo por parte del interesado, armas estrategias y por sobre todo, ser extremadamente amable. Cualquier persona estaría más dispuesta a ayudar y negociar con alguien amable y sonriente que con alguien agresivo. Ahora bien, las virtudes de negociación no deberían reducirse sólo a comprar barato, sino también a conseguir otros beneficios tales como entrega gratuita a domicilio o descuentos en la próxima compra.





